
Comencemos a sanar el mundo por nuestras casas, por nuetro país de origen, por nuestros pueblos; ayudemos a los necesitados en todo lo que podamos; a nuestros hermanos démosle una mano en los momentos difíciles de la vida.
Recordemos que:
Una alegría compartida es doble alegría.
Una tristeza compartida es media tristeza!




